-Cuando somos felices no nos damos cuenta. Eso también es injusto. Deberíamos vivir la felicidad intensamente y tendríamos que poderla guardar para que en los momentos que nos haga falta pudiéramos coger un poco. Del mismo modo que guardamos cereales en la despensa o recambios de papel higiénico por si se acaba, ¿entiende?

-¿Por qué necesita recambios? 

-¿Y usted no? ¿Ya es bastante feliz?

                                                                                                                 Diálogo de la película Cosas que nunca te dije.

Algunos lunes son días en los que necesitas coger esos recambios de felicidad, esos momentos del fin de semana y de tu vida que has sido completamente feliz. Instantes en los que estabas justo donde querías estar. Esos que reaparecen en tu cabeza de repente, mientras estás andando por la calle, y sonríes sin querer.

Hoy empiezo la semana acordándome de los bailes del viernes, la caña improvisada en el concierto callejero del sábado y las risas y charlas de ayer, alrededor del sushi en la piscina. Momentos de felicidad intensa que me guardo para cuando me hagan falta.

¡Feliz lunes!