Lista de imprescindibles:

- Que le guste viajar.

- Que le guste la comida india o japonesa.

- Que le guste la playa.

Estas podrían haber sido algunas de las características imprescindibles que tenía que tener el hombre de tu vida hace tres años, ¿quién te lo iba a decir?

Quién te lo iba a decir cuando en 5º de Primaria jugábamos a “SABORATIME” o a esos otros que nos adivinaban con quién nos íbamos a casar, a qué edad y donde. Las primeras veces que te “enamoraste” tan intensamente, porque así lo haces tú todo, intensamente o si no, nada. Esos momentos que llorabas en el cuarto de baño por los que, para tí, eran los hombres de tu vida o los días también en los que fuiste la más feliz del mundo con ellos.

¿Te lo podías imaginar? Que aquellos errores y equivocaciones te iban a dar la experiencia y sabiduría necesaria para, finalmente, saber exactamente que era él y no otro.

Y costó, porque todo en tu vida ha costado, y te lo has currado. Que cuando dicen eso de “qué suerte tienes” en tu caso es una frase hecha, y es que todo lo que tienes y has conseguido en todos los aspectos, es fruto de mucho esfuerzo, trabajo, sacrificio y constancia.

Y en esto también, porque no te dejaste llevar por los “no tenéis nada en común” o “él no es de relaciones”. Como siempre, no escuchaste a nadie y te centraste en lo que tú creías, en ver más allá y en saber reconocer lo que de verdad era importante.

Pero en serio, ¿lo sospechabas? Cuando escuchábamos eso de que el hombre de tu vida está donde menos te lo esperas, en la puerta de enfrente, no sabíamos que era literal, no sabíamos en la puerta de enfrente de quién (jajajaja). Porque ahora veo claro que aquel viaje tan mal planeado, en el que nos conformamos con el Plan B, tenía que ocurrir, y fue un gran viaje. En él aprendiste que los melocotones son el mejor desayuno (y los botellines a las 11 también).

La felicidad no se busca, se encuentra y se merece y tú eres el ejemplo claro. Y lo mejor de todo es que esto sólo es el principio ¡Todo lo que queda! Y será bueno porque si algo he aprendido sobre ti en estos 20 años (madre mía) es que consigues todo lo que te propones.

Así que nada,  ya sabes que no soy de las que lo hablan así cara a cara. Que te llevas al mejor entre los mejores, porque has conseguido que le guste viajar (insuperables roadtrips), la comida japonesa y la playa si tú eres su acompañante, y eso es lo único verdaderamente importante en la lista de imprescindibles.

Que disfrutes mucho de estos meses de organización.

¡VIVAN LOS NOVIOS!